domingo, 26 de septiembre de 2010

9.Investigar y publicar opiniones y críticas de expertos referidas al tema

Nota del diario El Comercio sobre cacao orgánico de exportación

En San Martín, la tierra donde se cultivó ilegalmente hoja de coca años atrás hoy le regala al mundo uno de sus mejores cacaos. La vida es otra en una zona de esa selva norte del país. 
Willy Geeraerts, uno de los mejores catadores de chocolate del planeta, lo dijo. Paco Torreblanca, de la estirpe de los grandes pasteleros del globo y el número uno en España, también. La empresa suiza Barry Callebaut, fabricante y líder mundial indiscutible de productos de cacao, chocolate y otros, no solo lo confirma sino que esparce la noticia por todo el orbe: el cacao orgánico que se cultiva en la modesta comunidad de Alto El Sol, en el departamento de San Martín, es supremo, superlativo, divino. De los más notables y de más alta calidad que se han visto en los últimos años en todo el mundo.
Los pobladores de Alto El Sol dicen que Dios los ha bendecido con esa tierra y se lo agradecen a diario. Pero también lo hacen porque fue terco y les abrió la mente cuando ellos se rehusaban. En la provincia de Mariscal Cáceres existe un distrito que se llama Pachiza, y en él, una localidad que --como esas jurisdicciones--, vivió durante años sumergida en la producción ilegal de hoja de coca que atraía a la delincuencia y el narcotráfico. Eso no sucede más. Esta es la historia del cacao de Alto El Sol, un bondadoso grano que salvó del error y del tropiezo a cientos de personas y que hoy, nada más y nada menos, pregona airosamente el nombre del Perú a donde quiera que va.

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